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viernes, 11 de mayo de 2012

Siete sucesos ilógicos.

Publicado por jennifer escorcia en 18:43
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Antes que nada quiero disculparme por estar ausente tanto tiempo, sucedió porque la universidad me consume mucho tiempo y esfuerzo y entiendo que los seguidores se hayan ido y lo respeto, sin embargo he vuelto!! y tengo muchas cosas que quiero publicar en el blog, empezaré con esta serie de cuentos de mi autoria que así como el titulo dice no tendrán racionalidad alguna, así que los dejo con ella.
PD siéntanse libre de corregirme cualquier error otografíco y gramatical, estoy mejorando en ello. 


Siete sucesos ilógicos.  
suceso 1El precio de una mirada.






¿Alguna vez te has preguntado cómo concibe un ciego el mundo?; yo aún me lo pregunto. A pesar de mi ceguera de nacimiento he llevado hasta el día de hoy una vida que considero normal, claro con “un poco de dificultades” como siempre dice mi madre,  pero los días siempre transcurrian con una impasible calma.

Recuerdo claramente que a la edad de 9 años el doctor que atendía mi caso le sugirió a mis padres que debería tener un perro guía para facilitar mi interacción con el mundo exterior, puesto que hasta entonces mis conocimientos en cuanto a espacio se limitaban a cada rincón de mi casa, una semana después Max llegó a mi vida.

papá me relataba con detalles la apariencia que tenía mi nuevo amigo diciéndome cosas como que era blanco con manchas negras, tal vez pensó que podría imaginarme los colores aunque les desconocía,  pero hasta entonces el negro solo podía asociarle con mi condición de invidente, pues mamá desde temprana edad me repetía muy a menudo que yo era igual que todos, solo que  mis ojos nada más podían ver la oscuridad o en otras palabras el color negro; siempre me pregunté cómo era que mi madre sabía aquello.

Max era  un perro dálmata, papá  guiaba mis manos para que pudiera tocarle, su piel era suave  al tacto así que no me desagradó, también algo peluda como los tapetes en la casa y su nariz era helada como los cubitos que usaba mamá para enfriar las bebidas, era algo totalmente nuevo para mí, el fue mi primer amigo.

Pocas cosas a lo largo de mi existencia han sido tan gratificantes, la presencia de Max fue una de ellas, con el tiempo podía salir a la calle, sentía la brisa del viento,  el calor del verano, conocí el olor de las flores e infinidad de sensaciones que llenaban de excitación mis días y los anhelos de poder descubrir una nueva al día siguiente.

Aquella vez papá nos llevó a dar un paseo más extenso, el ruido de las autos era más grande parecía que habían muchos más de los que estaba acostumbrado, estábamos cerca a las carreteras, había más obstáculos en las calles y max me indicaba el camino que debía tomar para no tropezar con ninguno.

De repente max comenzó a correr muy rápido era como si me indicara el camino, no lo solté y tras  de mí escuche a mi padre gritando mi nombre mientras el sonido se perdía en la distancia, empecé a sentir miedo pero no detuve a max, seguí con él; tenia curiosidad de saber a dónde me llevaba asi que corrimos por bastante tiempo mezclándonos entre olores y ruidos mientras iban desapareciendo uno tras otro.

Después un tiempo el perro aminoró su paso y empecé a sentir que las calles se hacían más estrechas, hasta ahora no había tropezado con nada, a medida que seguíamos el paso, los olores y ruidos iban desapareciendo hasta el punto de no sentir nada, ni siquiera mis zapatos emitían sonido alguno al tocar el suelo, me angustiaba la sensación de estreches del lugar donde estábamos, la mano con la que sostenía la correa de max se había dormido debido a lo fuerte que la sostuve por todo el rato, seguimos caminando, de repente una fuerte presión invadió mi cuerpo como si tratara de pasar a través de algo, sentí que una fricción me quemaba la piel pero no podía detenerme.

Ninguno de mis sentidos parecía funcionar, mi tacto no sentía nada, no percibía olor alguno ni sonido alguno, ni siquiera la sensación de objetos cerca a mí, ni a max no podía saber dónde estaba el perro que me había traído aquí, de alguna forma mis ojos comenzaron a arder, al frotarlos note algo extraño, la imagen de mi mano se dibujaba en ellos, estaba viendo mi cuerpo.
Me asusté, enfoqué la mirada en frente  de mí abriendo mis parpados lo más que pude, pero no lograba observar nada más, ese lugar estaba vacío, no había nada que pudiera ser tocado.
Mis ojos seguían ardiendo como si se quemaran, bajo mis zapatos tampoco había nada que pudiese ser un objeto, de repente mis ojos se posaron sobre algo que venía sobre mí, una especie de resplandor se acercaba con una gran velocidad, tropecé con mis propios pies y caí, mi cuerpo no respondía así que no podía moverme, mi piel no sentía nada, mis odios no escuchaban, todos mis sentidos habían sido remplazados por la nueva capacidad de ver.

La extraña forma se detuvo justo en frente de mi era de un gran tamaño se abalanzó sobre mí entrando a mi cuerpo, quise gritar pero mi boca no se movió, finalmente despareció dentro de mí, mi respiración se detuvo por unos instantes y el lugar cambió totalmente.

Frente a mi observé a un hombre al cual no podía escucharle, tenia lagrimas en sus ojos, mi mirada siguió recorriendo el lugar lleno de muchas cosas y personas, intenté buscar a max pero al tratar de buscar la mano que debía estar sosteniendo la correa, me encontré un brazo incompleto del cual se derramaba un liquido que no conocía, que jamás había visto…  
mi sangre. 

sábado, 3 de diciembre de 2011

Imagenes para pensar

Publicado por jennifer escorcia en 18:39
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jueves, 10 de noviembre de 2011

El destripador contemporáneo

Publicado por jennifer escorcia en 18:27
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llevaba Alrededor de cuatro años siguiendo el caso de este singular asesino, como muchos otros sujetos a lo largo del tiempo no me parecía extraño que otro demente quisiera imitar las históricas y bizarras “hazañas” del superhéroe de los homicidas: Jack el destripador. En una ciudad tan pequeña, era casi seguro que íbamos a encontrarlo muy pronto.
Esta situación sí que ha sabido provocarme dolores de cabeza, desde el primer reporte que recibí del detective Miro, en el que se describía el caso una joven de 25 años que llevaba algunos días desaparecida y fue encontrada muerta en una casa desocupada al norte de la ciudad, pensé que era un caso normal, pero la joven tras haber sido degollada le fue extraído su vientre y de este modo durante cuatro largos años se repitieron más de 11 casos de prostitutas asesinadas bajo este mismo patrón.

Este hecho extrañamente me hacia recordar el dolor que estaba dejado atrás tras la pérdida de mi primer hijo; después de año y medio de matrimonio Angelina quedó embarazada, mi esposa es una hermosa mujer, de cuerpo escultural, piel clara y un radiante cabello rojo, su condición de medico la ha hecho tener un insistente interés por el orden, incluso sin darse cuenta a veces se halla acomodado objetos en la casa.

Aquel día íbamos rumbo a una fiesta familiar y tuvimos un aparatoso accidente el cual casi me cuesta la vida a mí y lastimosamente acabó con la vida de la pequeña criatura en el vientre de mi esposa y su capacidad para concebir, esto sumió a angelina en una profunda depresión la cual superamos co el trascurso del tiempo y así ella volvió a sumergirse en la rutina de su trabajo.

Hoy se me informo acerca de la que se presume es la siguiente victima, además las extenuantes investigaciones de las escenas de crimen sugieren que gracias a la limpieza de los cortes en todos los casos una persona profesional es la que esta tras los homicidios.
He estado esperado fuera del lugar señalado cerca de 30 minutos, todas las casas eran exactamente iguales y comienza a molestarme ver por todos lados las fachadas encaladas de más o menos unas doce casas de dos pisos, con sus balcones y ventanas repletos de geranios y claveles.

Veo aproximarse una persona totalmente cubierta por ropas de invierno y la oscuridad me impide ver su rostro, mientras una gota de sudor frio me recorre la cara desde la sien y siento un cosquilleo en la mano que sujeta mi revolver de dotación, mis dedos se entumecen. Decido entrar ates de que suceda lo peor, me acerco sigilosamente a la casa mientras rodeo el jardín, salto la rendija que dirige hacia el patio trasero y noto la puerta entreabierta; me dirijo hacia adentro con la precaución de no hacer mucho ruido entonces caigo en cuenta que dentro tampoco se escuchaba absolutamente nada.

La iluminación del sitio es escasa pero me permite ver una línea de sangre en el suelo que continúa hasta llegar a la sala, solo puedo pensar en lo que me he tardado en entrar, sigo aproximándome siguiendo la línea en el piso y veo una silueta de espaldas, y frete a la persona sobre la mesa de comedor logro ver un cuerpo femenino, la sala es amplia, en la rustica pared de fondo una grieta atraviesa el techo hasta casi mitad de la misma, en el suelo la cantidad de sangre es mayor mientras solo acierto a gritar: ¡Un momento! Mientras apunto el revólver hacia el asesino.

La persona deja cuidadosamente sus instrumentos a un lado de la mesa junto a los órganos que ha retirado del cuerpo, da media vuelta veo su rostro con sus ojos desorbitados, una sonrisa amplia y retorcida pintada de rojo, retira la capucha que cubre su cabeza dejado ver su cabello mientras frunce el ceño y ríe a la vez, mi cuerpo empieza a temblar y al reconocer familiar el rostro tras la opaca luz de la habitación pregunto: -¿Por qué? Y entre una escalofríate carcajada escucho a la persona en frente de mi decir: “Es frústrate siempre debía atender prostitutas que abortaban al pensar que los niños no eran más que un estorbo, ellas no merecen ser capaces de dar la vida.” Señalado al cadáver de la mesa.

Nota: “Esta narración es completamente escrita por mi, inspirada en el personaje de Angelina durless o Madame red de la serie Anime Kuroshitsuji”

viernes, 21 de octubre de 2011

NO ES MI PROBLEMA

Publicado por jennifer escorcia en 15:38
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Un ratón, mirando por un agujero en la pared vio a un granjero y a su esposa que estaban abriendo un paquete. Pensó qué co­mida podía haber allí. Quedó aterrado cuando descubrió que era una trampa para matar ratones. Fue corriendo al patio de la granja a decirles a todos: "¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!".
La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levantó la ca­beza y dijo: "Perdone, señor Ratón, pero yo entiendo que es un gran problema para usted, a mí no me perjudica en nada, tam­poco me incomoda", Entonces el ratón fue hasta el cordero y le contó: “¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera!". "Discúlpe­me, señor Ratón, pero no hay nada que yo pueda hacer. Solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que yo lo recordaré en mis oraciones". Enseguida el ratón se dirigió a la vaca y ella le contestó: "Pero acaso, ¿estoy en peligro? Pienso que no...".
Después de esto, el ratón volvió a la casa, preocupado y abati­do, para enfrentarse al caso de la ratonera del granjero. Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapan­do a su víctima. La mujer del granjero corrió para ver lo que ha­bía atrapado. En la oscuridad no vio que la ratonera atrapó la cola de una serpiente venenosa. La serpiente picó a la mujer. El granjero la llevó inmediatamente al hospital. Y de allí volvió con fiebre.
Todo el mundo sabe que para alimentar a alguien con fiebre, nada mejor que una sopa. El granjero agarró su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: La gallina. Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, el granjero mató el cordero. La mujer no me­joró y se murió. El granjero entonces vendió la vaca al matadero para pagar los gastos del funeral...
La próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y creas que como no es tuyo, no le prestas atención... piénsalo dos veces. "El que no vive para servir, no sirve para vivir".
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En el trascurso de la semana hubo indignación mundial por el caso de una pequeña niña china que es atropellada dos veces ante la mirada de múltiples personas indiferentes que pasan al lado de ella sin auxiliarla,  sucedió en una calle comercial de ese país, los vehículos se da a la huida si darle la mayor importancia a lo que hicieron y las personas que transitan por la calle solo esquivan a la menor como si fuera cualquier cosa, la niña falleció el día de ayer. Estos sucesos nos hace preguntarnos ¿Que está pasando con la humanidad?. A continuación dejaré el vídeo que contiene imágenes MUY FUERTES, favor verlo bajo su propio riesgo.
Mas acerca de la noticia aquíMuere niña china atropellada

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